jueves, 5 de julio de 2007

BUENOS AIRES AL DIVAN – PARTE II: ANALISIS PSICOLOGICO DEL PORTEÑO

"El porteño y sus hábitos anales"



Hoy analizaremos en detalle otro de los factores esenciales que hacen a la limpieza y salubridad de las calles de Buenos Aires. Me estoy refiriendo a la actitud de los porteños dueños de algún perro que salen a pasear con sus mascotas para que estas hagan sus necesidades. Una conducta esperable y practicada en las grandes metrópolis del mundo, es aquella en la cual el dueño lleva consigo una bolsita de residuos y al terminar su mascota de “hacer caca”, el mismo procede a guardar esos excrementos en una bolsa y arrojarla a un tacho de basura. Esta es la conducta que se supone esperar de cualquier persona con un mínimo de juicio y cuidado hacia el medio ambiente. Pero como hemos visto en la entrega anterior de este análisis, los porteños tenemos rasgos psicológicos de adolescentes, ¿Qué implica esto?

Todo adolescente es poco proclive a limpiar su cuarto o hacerse cargo de la limpieza de sus objetos personales. Solo para corroborar esta afirmación, pregunte a cualquier padre de algún adolescente si es cierto, y no vacilará en convalidar esto. Otro rasgo característico es la apatía que muestra el adolescente por impulsar a otros congeneres a que limpien sus cosas. Por supuesto que estamos hablando de la mayoría, no de un escaso porcentaje.

Como he afirmado anteriormente, Buenos Aires es una ciudad muy bella con una energía adolescente en varios sentidos. Sus ciudadanos reproducen en muchos aspectos la conducta que el adolescente tiene por naturaleza: transgresora, poco respetuosa, confrontativa, creativa y poco dada a aceptar los límites.

En el caso de las mascotas y sus deposiciones, lamentablemente esta actitud “adolescente” se manifiesta en todo su esplendor. Se estima que el 50 % de los propietarios de mascotas no recogen la caca de sus animalitos. Si bien cada vez es mayor el porcentaje de propietarios que comienzan a incluir en su “rutina perruna” este hábito, todavía existe una significativa cantidad de dueños que no lo hacen.

No hace falta explicarte lo que significa esto en términos concretos. Vas caminando por la calle y cada 20 metros tenés que sortear algún excremento. Ni hablar si has tenido la buena o mala suerte de pisar m….Ahí tenés que arrastrar a tu casa o lugar de trabajo un hedor insoportable que encima puede estar cargado de bacterias o gérmenes que pueden propiciar enfermedades. Y después perdés tiempo cepillando desesperadamente dicho calzado hasta desalojar cualquier rastro de mal olor. Si es que sale dicho “aroma”.

En este hecho también existe otro factor que refuerza esta conducta “porteña adolescente inadecuada”. Este es el rol de quienes contemplamos sin hacer nada. O sea el asistir pasivamente a este espectáculo. Solemos mirar impávidamente como el dueño no recoge la “caca” de su perro y deja sus deposiciones en la calle, ensuciándola. Si te pones a analizar por un minuto esto, decime con total franqueza… ¿Permitirías en tu casa que el perro del vecino haga sus necesidades y su dueño no haga nada al respecto? Ahora decime, ¿Cuál es la diferencia con la vía pública? ¿No es acaso aquella por la que circulas diariamente? Es allí donde aparece tu rasgo adolescente, al no corregir adecuadamente al “propietario adolescente”. Quizás te arriesgues a una pelea, pero bien vale la pena ayudar a educar a otros. Estamos hablando de algo que nos concierne a todos.


¿Los porteños tenemos una fijación con la etapa anal? ¿Realmente no nos afecta ver la ciudad sucia?


Estoy seguro que en algún nivel el ver las deposiciones de los perros esparcidas por la vía pública te afecta. Quizás haya algunas cosas que tengas que rever de lo que consideras normal. Quizás creas que es normal que los colectivos arrojen monóxido de carbono y vos camines impasiblemente respirándolo, sin saber que estas inhalando veneno puro. Quizás creas que es normal que la inflación en estos últimos años haya sido del orden del 80%. Quizás consideres normal que la basura sea arrojada a la vía pública sin ningún tipo de castigo por parte de las autoridades públicas. O quizás creas que cerca del 60% de los adultos porteños toman algún tipo de medicación para el stress y eso es normal.

Si es así, es importante que chequees que apego tenés a las funciones anales. Porque al parecer todo aquello que te perjudica y afecta negativamente tu calidad de vida, es visto de manera pasiva por vos y muchos porteños. O sea que quizás te gusta que te caguen. O vos cagarte en las reglas. Para vos quizás eso es normal.

Freud estableció que una de las perversiones sexuales mas conocidas, el sado- masoquismo se formaba cuando teníamos alguna fijación en la etapa anal, que forma parte de nuestro crecimiento evolutivo normal. En esta etapa el niño experimenta y juega con sus heces. Se vuelve de alguna manera conciente del placer que significa retener o “largar” sus deposiciones. Cuando no hemos podido transitar adecuadamente por esta etapa, se produce una fijación que llevamos con nosotros en nuestra vida adulta. Y esto puede terminar en perversiones sexuales tales como el sado masoquismo. Cabe explicar que el Sado - masoquismo es una conducta donde nos colocamos en una posición de querer ser castigados e humillados por otros hasta el punto de sentir dolor físico ya que eso nos reporta placer. O asumimos la otra posición, aquella donde somos nosotros quienes castigamos y degradamos al otro por el mero placer de hacerlo. El psicoanálisis establece que esta es una desviación de la sexualidad normal. .

Es interesante agregar que esto no solo se aplica al terreno sexual, sino que podemos aplicarlo al plano cívico- ciudadano, a nuestros hábitos y auto estima como porteños. Buenos Aires es una ciudad que tiene una fijación anal importante. Observa las siguientes correlaciones:


• Como somos masoquistas, no tenemos reparos en dejar que la caca abunde en las calles y no decimos nada al dueño de la mascota que no recoge sus necesidades. O sea nos dejamos cagar, o dejamos que nuestra ciudad sea “cagada” sin decir nada.
• Como somos sádicos, no valoramos adecuadamente el concepto de cuidado y preservación de Buenos Aires, arrojamos los papeles a la calle. Total sabemos que nadie, autoridad u otro ciudadano, nos corregirá ni dirá nada. Es como tener una pareja y maltratarla, degradarla y humillarla, total ella no se defenderá ni nos pondrá limites. Esto es lo que solemos hacer con nuestra ciudad.
• Como carecemos de una auto estima alta no decimos nada cuando la inflación galopante nos afecta el bolsillo. Por eso vamos a comer a los mismos lugares que íbamos usualmente mismo que sus valores hayan aumentado un 100%. Pagamos sin chistar ni elevamos una queja al dueño del local. Esto forma parte de nuestro repertorio masoquista.
• Respecto de nuestro políticos, que tan bien preparados profesionalmente están..(sic), que planifican a largo plazo en forma concienzuda (sic), que cumplen lo que prometen en materia de cuidado y limpieza (sic) y que son respetuosos con los que piensan diferentes (sic). Con ellos somos los más pasivos y tolerantes. Ni les exigimos que cumplan nada. Total para eso esta CAIGA QUIEN CAIGA, ¿Cierto?



¿Todavía tenes dudas que no tenemos una fijación con la etapa anal? ¿De verdad considerás que no hay cierto placer perverso en dejarnos abusar de esta manera como ciudadanos? Te cuento una buena noticia ante esta avalancha de pruebas: somos responsables y podemos comenzar por actuar en cualquiera de estos planos.


Y respecto al último punto citado, el de los políticos, particularmente se me revulsiona el estomago cuando veo el nivel de agresividad que han apelado ciertos políticos para referirse a sus opositores en esta última campaña. Mismo de parte de nuestro presidente que tendría que estar enfocando su “energía adolescente” que por momentos raya en la prepotencia, en organizar nuestro país y hacerlo confiable a los ojos de los organismos y entidades inversoras. O lo que es más, encauzar su fuerza en crear instituciones jurídicas confiables.

Te cuento algo más. Ver la violencia entre dos personas, te convierte necesariamente en un espectador pasivo que recibe el mismo impacto emocional negativo que el que recibe la violencia en su propia persona. Y quiero manifestar que no me gusta este nivel de violencia y agresividad que observo en el presidente y su candidato, que paradójicamente es el ministro de educación. Como ciudadano me rehúso a observar sumisamente esto sin decir nada ya que no me gusta ni esta ni ningún tipo de violencia ante mis ojos en forma gratuita. Y de nuevo me resulta patético que gran parte de la ciudadanía no se vea aparentemente afectada ante este nivel de agresividad ni actuase al respecto, como si fuésemos espectadores del circo romano. ¿Acaso crees que esa violencia no te salpica y te afecta emocionalmente? ¿Cuál es la diferencia entre observar como arrojan la basura o no limpian los excrementos delante de ti?


Quizás termines dándote cuenta que esta ciudad es tuya, mía y nuestra. Que entre todos podemos cuidarla, embellecerla… y también maltratarla. Solo que de esa manera terminamos maltratándonos a nosotros mismos. Es un círculo vicioso. Alguien tiene que interrumpirlo en algún momento. Siendo así te pregunto, ¿Continúas deseando cagar y ser cagado?

miércoles, 13 de junio de 2007


ARMA TU CADENA DE FAVORES

UNA EXPERIENCIA DE PODER, LUZ Y BENDICIONES A TU ALCANCE



“Cadena de favores” es el nombre de una película hermosa estrenada hace 5 años, protagonizada por Kevin Spacey, el pequeño actor de 6° sentido y la actriz ganadora de un oscar, Hellen Hunt. Esta película trata a grandes rasgos de un pequeño que va a la primaria en un pueblo de los Estados Unidos y se le ocurre la genial idea de armar una cadena piramidal de favores, acciones en bien del prójimo, donde él empezaba haciendo un favor a dos personas y cada una de ellas se comprometía a su vez a hacer otros favores a otras dos personas.

En el film cuando el pequeño actor expone su proyecto en la escuela frente a sus compañeros, de inmediato es criticado por la mayoría que aducía que dicho proyecto era utópico e irrealizable. Con el transcurrir de la película se va mostrando como la cadena de favores era bien concreta y funcionaba cambiando la vida de quienes se animaban a formar parte de la misma.

Actualmente la idea de dedicar cierta parte del día a hacer el bien a otro suena un tanto desprestigiado. El ritmo incesante laboral que hay en Buenos Aires junto a los modelos de consumo tan creídos por la gente, termina por sumir a la mayoría en un estado de sopor y apatía por el otro. La acción dedicada al otro suele quedarse en el dar una monedita a algún chico necesitado. Y la verdad esto es triste y limitado porque nos estamos perdiendo la oportunidad de generar y formar parte de una cadena de favores.

¿A qué llamamos cadena de favores?

Una cadena de favores consiste en realizar por día o por semana una cantidad de acciones destinadas a ayudar al prójimo como ser nuestra familia, amigos, conocidos, vecinos o desconocidos con necesidades monetarias, afectivas o académicas. Por ejemplo existen numerosas entidades de bien público en las que podemos colaborar. La Kabalá, la rama mística judía, explica que si destinamos un tiempo de nuestra semana a hacer el bien a otros, estamos generando una energía de luz y bondad que afecta en forma increíble nuestra vida predisponiéndonos a sentir alegría, plenitud y satisfacción.

Hacer el bien reditúa: Si bien es cierto que en Argentina el altruismo no goza de popularidad, las acciones de bondad generan una luz que atrae hacia nuestra vida bendiciones materiales, espirituales y afectivas. ¡Y esto solamente lo podés comprobar en la práctica!

Es importante entender que no hablamos de ser buenos sino de llevar a la acción concreta esta bondad dirigida hacia otras personas. Nos transformamos en líderes de una cadena de favores cuando a su vez fomentamos y pedimos explícitamente a quiénes damos que brinden desde su lugar y recursos algún favor a otra persona necesitada. Todos tenemos la capacidad y herramientas para brindar afecto, dinero o parte de nuestro tiempo para ayudar a otros. A continuación presento algunas sugerencias prácticas con las que podemos colaborar y activar esta cadena de favores:


•Decir una palabra amable a alguien con una sonrisa en tus labios.
•Ir a alguna institución y colaborar en alguna tarea de voluntariado que implique ayuda al prójimo. Nuestra comunidad tiene muchas que precisan de nuestra colaboración activa, así sea de una media hora por semana.
•Colaborar con una suma mensual fija por mes a alguna institución judía o persona que necesite dicho apoyo económico. No importa la suma, sino nuestro compromiso de dar lo que podamos y queramos en forma continúa.
•Sentarse con algún amigo, escucharlo y brindarle afecto, apoyo y aliento para su vida.


La lista es interminable y la podes diseñar vos mismo en forma creativa para que se transforme en un manantial de placer. Lo importante es que te hagas un espacio en tu agenda semanal para dar. Sólo de esta manera podés experimentar el poder de compartir con otros y ver sus efectos sorprendentemente positivos en tu vida y la de los demás.

No es cuestión de sí lo crees o no, permitíte vivir la experiencia y juzgá por vos mismo. Y una vez que comiences con esta cadena de favores, expandí sus semillas para que otros también hagan lo mismo. Esta es una opción realizable y muy accesible. O por el contrario podés seguir metido en el sueño e ilusión “que no tenés tiempo para ayudar a otros”. Tuya es la elección...

¿Qué vas a escoger?

Comunicación asertiva: El arte de comunicar en vez de explotar


La comunicación asertiva:
Como expresar antes de explotar en nuestra vida


¿Te sucede algunas veces que frente a tu pareja hay algunas cosas que no te animas a expresarle y te callas hasta que no podés más y luego lo vomitas?

O en el trabajo, hay ciertas actitudes que no te cierran pero no querés entrar en conflicto con tu jefe, subordinados o colegas, por lo que preferís guardarte todo ese cúmulo de emociones y opiniones…mientras tanto tu presión arterial sube y tu úlcera también….

O quizás en tu familia te has acostumbrado a no expresar abiertamente o manifestar lo que sentías como la rabia, el miedo, tristezas o angustias. Por lo que cada vez que en tu adultez te ves envuelto en alguna situación que te afecta o moviliza, hacés como de pequeño y evitas compartir lo que te pasa…

La comunicación asertiva es una habilidad muy importante para los tiempos que vivimos. Es la capacidad de comunicar adecuadamente nuestro punto de vista y necesidades emocionales a los demás de manera adecuada, madura y efectiva.

Sucede que muchas veces, ante determinadas situaciones de trabajo, afectivas o sociales, sentimos o pensamos de cierta manera. Quizás algo nos dolió como la actitud agresiva de alguna persona cercana que estimamos. O quizás algún tipo de juego manipulador de algún familiar o amigo que nos suele irritar pero que no sabemos como frenar. Todas estas situaciones generan un stress emocional.

Cuando no expresamos lo que sentimos en esta clase de situaciones, que por cierto conforman el 80 % de los casos que se viven a diario, nos estamos predisponiendo para enfermarnos. Por aquello que callamos nuestro cuerpo expresa de alguna manera.

Son muchísimos los casos de depresión, afecciones cardíacas, trastornos gástricos y ataques de pánico que aparecen en el marco de nuestra vida laboral, familiar o afectiva. Y en la base de todos ellos se encuentra una incapacidad para posicionarnos firmemente y expresar lo que deseamos y necesitamos.

Esta falta de no confrontar en nuestra vida, se debe que a solemos temer que si expresásemos lo que sentimos, podríamos llegar a perder el amor o estima de la persona. Por lo que solemos optar por evitar la confrontación, aunque de esta forma nuestro vínculo se deteriora y pierde profundidad.

También puede suceder lo contrario. Nos vamos al otro polo. Nos volvemos muy agresivos y violentos cuando algo nos duele o afecta. Por lo que explotamos y vomitamos nuestro enojo y dolor a los demás, esperando que sean ellos quienes tengan que “cuidarnos” y hacerse cargo de nosotros. Aquí también en el fondo hay una enorme dificultad de mostrar nuestra fragilidad o vulnerabilidad al otro, sea familiar, pareja, amigo o conocido. Por lo que estamos permanentemente a la defensiva, y ante la menor provocación saltamos indignados y dispuestos a pelearnos con quien “haya osado ofendernos”.

Es importante que tengas en cuenta que confrontar y comunicar asertivamente son procesos normales a cualquier tipo de vínculo en el cuál estas envuelto.

La comunicación asertiva es una habilidad que podemos aprender a desarrollar. Implica expresar firme y adecuadamente lo que pensamos y sentimos, sin caer en una posición sumisa de víctima, como tampoco en un estado agresivo y explosivo.

Esta habilidad puede ser entrenada a través de una terapia adecuada con ejercicios de role playing y otras técnicas efectivas como la visualización.

Todos tenemos la capacidad de desarrollar esta competencia. Es un derecho natural que poseemos para lograr una vida energética, profunda y plena.


Lic. Pablo Nachtigall - Psicólogo & Terapeuta en Bioenergética Transpersonal

Sexualidad Pobre vs. Sexualidad Potente


¿Sexualidad pobre o potente?

Claves para no depender del Viagra


El Viagra, nombre comercial de la droga sildenafil, es el medicamento para combatir la falta de erección en el hombre, una disfunción sexual que cada vez aqueja más a los argentinos y ciudadanos del mundo. Se estima que cerca de 140 millones de hombres en el mundo padecen de este problema, y cerca de un millón solamente en la Argentina. Lo interesante según las investigaciones arrojadas por los estudios de mercado, es que cada vez más aumenta el segmento de argentinos jóvenes, que sin padecer de esta disfunción eréctil, utilizan el Viagra a los efectos de tener una alta performance sexual. Esto significaría en términos criollos, que el Viagra no es solamente un medicamento para enfrentar la falta de erección sino que también se está convirtiendo en la garantía de muchos jóvenes de asegurarse que “no decepcionarán a sus parejas en la cama”


MITOS Y VERDADES

La sexualidad es un tema que nos afecta a todas las personas de diversas edades y condiciones sociales. Alrededor de ella hay muchos mitos que contribuyen a colocarla en un lugar de misterio, secreto y muchas veces vergüenza.

Es importante entender que tanto Buenos Aires como muchas otras metrópolis poseen un ritmo de vida frenético y caótico que contribuyen a que nuestra energía se vaya a la cabeza y poco al cuerpo. Esta distribución energética desequilibrada fomenta una división en nuestro cuerpo que puede limitarnos profundamente en nuestra capacidad de relajarnos y disfrutar del sexo.

Para poder tener relaciones satisfactorias con nuestra pareja, amante o amiga/o es vital sentir la energía de nuestro cuerpo. Cuanto mas nos conectemos con ella, más placer experimentaremos y seremos concientes de ese potencial. En la medida que estemos más relajados, mas chances tendremos de disfrutar sexualmente. Este estado de relajación está relacionado directamente con nuestro grado de conexión con las sensaciones de nuestro cuerpo.

Muchas personas no consiguen conectarse con esta energía o sentir su cuerpo. Son “cabezas andantes” que están todo el tiempo tensos pensando, planificando y efectuando cálculos para todo. Les cuesta enormemente relajarse, soltar el control de las situaciones de su vida diaria. Y esa tensión se suele manifestar a la hora de tener relaciones sexuales. Los sexólogos coinciden en señalar que cuanta mayor es el grado de stress en el hombre, eso repercute en forma marcadamente negativa en su sexualidad, predisponiéndolo

Es muy común que vivir en un clima de estrés como lo es la ciudad de Bs. As genere toda clase de emociones tales como miedo, rabia, tristeza y ansiedad. Cuando no soltamos o tenemos un espacio para expresar abiertamente esas y otras emociones, ello se va acumulando en nuestro cuerpo y generando una carga altamente toxica que nos puede producir desde enfermedades psicosomáticas hasta disfunciones sexuales. En caso de la falta de erección suele darse en casos de mucho stress y miedo, cuando la persona tiene una tremenda auto exigencia y ello le impide relajarse
y sentir su propia excitación.


En las mujeres puede observarse a través de sus dificultades para tener un orgasmo, o para simplemente excitarse y disfrutar del juego sexual. En los hombres se puede observar cuando suelen tener eyaculación precoz o cuando frecuentemente les cuesta llegar y mantener la erección a la hora de tener sexo.

Algunas personas hasta se permiten tener muy poca vida sexual en sus vidas ya que han aprendido o internalizado que el sexo es peligroso, misterioso e inaccesible. Parece increíble pero un significativo porcentaje de la población tiene dificultades a la hora de entregarse a disfrutar del sexo.

Otras personas son muy activas en sus relaciones sexuales pero se desconectan de su corazón. Tienen sexo pero no terminan de entregarse completamente, de derretirse en el amor con la otra persona. Por lo que el sexo es una especie de deporte o modo de probar que son “machos” o “hembras”. Otras personas pueden utilizar el sexo para tapar vacíos afectivos muy grandes y sentirse necesitados. En vez de manifestar abiertamente su necesidad de afecto van directo al encuentro sexual.

No es difícil imaginar la fascinación que ejerce el Viagra en los jóvenes y hombres en general...Promete el oro y el moro, sin tener que pasar por la ansiedad y los conflictos que están por detrás del miedo a no tener una “performance sexual espectacular”.

Si te sentís identificado con alguna de estas situaciones o no, es fundamental que entiendas algo. Primero es necesario que conectes con la base de tu energía que es la parte sexual animal. Ya solo aquí existen muchos preconceptos y dificultades. Viviendo en una ciudad esto se dificulta. Por eso es necesario que realices alguna actividad psico corporal que te lleve a contactar con tu ser primitivo, con tu energía vital. Sino solo sos una “cabeza andante” y un cuerpo lleno de emociones reprimidas. Sino movés tu energía, solo sos una semilla potencial, pero incapaz de desplegar la hermosa flor con su aroma que llevas dentro. O sea que es un desperdicio ya que vivís tu vida al 30% de lo que podrías vivir.

Existen ciertas ramas de la psicología y meditaciones ancestrales que te permiten conectarte con tu cuerpo y sus potencialidades energéticas. Sólo por citar algunas como la terapia Bioenergética y las meditaciones de Osho, constituyen herramientas muy poderosas y efectivas para aumentar tu capacidad de sentir placer, conectarte con tu corazón y elevar tu nivel de energía.

Dentro de la Bioenergética existen ejercicios taoistas donde llevas aire en forma conciente a tu pelvis, sede de tu centro sexual, hasta que llega un momento que se genera tal carga de tensión interna que eso moviliza las represiones sexuales alojadas allí. Esto hace que puedas comenzar a gritar, patalear, llorar, lo que sea. Ya que en la pelvis guardamos años y siglos de represión sexual que sin saber vamos acumulando y ello limita enormemente nuestra capacidad de tener placer. Y claro que ello afecta directamente la capacidad eréctil del hombre. Allí es donde comenzás a sentir la energía sexual moverse a lo largo de todo tu cuerpo. Ya no estas mas en tu cabeza solamente.

Es importante aclarar que las emociones que reprimimos son bloques de energía que permanecen estancados en nuestro cuerpo. Si pasa el tiempo, se van tornando crónicas y se transforman en rigideces corporales musculares que condicionan nuestra potencia sexual. Todo ejercicio de respiración profunda, relajación y expresión emocional es sumamente efectivo para romper esas rigideces y liberar el caudal energético que venimos reteniendo.

En cuanto a las meditaciones de Osho existen más de 100 meditaciones diferentes que pueden ayudarte a soltar tus emociones, el control y conectar con tu fuerza vital. Por ejemplo por citar una de las meditaciones mas conocidas, la Kundalini, esta meditación te ayuda a conectar con la energía sexual de tu cuerpo, te hace mas conciente de tu cuerpo, como sucede con los felinos que tienen cierta elegancia en su andar debido a que son concientes de sus movimientos. La Kundalini eleva tu capacidad de tener placer y tu magnetismo sexual. Cabe aclarar que estas técnicas han sido probadas y son activamente recomendadas por numerosos psicólogos, psiquiatras y médicos del Argentina y el mundo entero.

Por lo que existen muchas formas naturales, energéticas y ancestrales contenidas en estas y otras técnicas, que pueden ayudarte a conectar con tu cuerpo y sus potencialidades energéticas. Esto desde ya te lleva a tener mucho mas placer, salud y energía en tu vida, sea sexual, laboral o afectiva.

Si muchas personas conociesen y experimentasen con estas técnicas, el Viagra no tendría el éxito que actualmente tiene en jóvenes y adultos. Lo que es mas no habría tantas personas consumiéndolo en forma indiscriminada. Y por cierto muchas mas personas no correrían los riesgos que parece tener dicho medicamento, aparte de su dependencia al mismo.


Lic. Pablo Nachtigall
Psicólogo & Terapeuta en Bioenergética Transpersonal

DEPRESION: ¿Porqué crece tanto en la Argentina?



Depresión: Claves para entenderla y enfrentarla exitosamente

Sólo el pasado año fue informado que en la Argentina aumentaron en un 15% el consumo de antidepresivos lo cuál tornó a nuestro país en la primer nación latinoamericana en donde el consumo de antidepresivos es mayor al de la marihuana.

La socióloga Cecilia Arizaga, investigadora de la Secretaría de Programación de Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico, encabezó una investigación sobre el uso indebido de psicofármacos.
Explica que el aumento del consumo es "un fenómeno mundial y no sólo local" y que se relaciona con el ideal de superhéroe que tiene el sujeto actual, una persona que se autocontrola, que subordina sus emociones a la autosuperación constante, siempre presionado."

Por otra parte la doctora Cristina La Bruna, Cardióloga y Psicoanalista, miembro de la Fundación Cardiológica Argentina comenta que la utilidad de los antidepresivos en el tratamiento de determinadas patologías es innegable, como también es innegable que se los está utilizando en exceso.

¿Qué es la depresiòn?

Según el Instituto Nacional de Salud Mental de los Estados Unidos (NIMH), el trastorno depresivo es una enfermedad que afecta el organismo (cerebro), el ánimo, y la manera de pensar. Afecta la forma en que una persona come y duerme. Afecta cómo uno se valora a sí mismo (autoestima) y la forma en que uno piensa. Em dicho trastorno la persona puede experimentar diversos síntomas, por espacio de 2 o más semanas, tales como estados de tristeza, ansiedad, sentimientos de desesperanza, pesimismo, culpa e impotencia. La persona con este diagnóstico suele tener pérdida de interés o placer en pasatiempos y actividades que antes disfrutaba, incluyendo la actividad sexual, disminución de su energía, fatiga, agotamiento, dificultad para concentrarse e insomnio. Otro síntoma que también puede aparecer en la persona depresiva y sobre el cual hay que estar muy alerta son los pensamientos de muerte o suicidio que pueden llevar eventualmente a las tentativas de suicidio. Hay varios tipos de trastornos depresivos tales como la depresión severa, el trastorno distímico (una depresión más leve), el trastorno bipolar (maníaco -depresivo) y la depresión pos parto.

Si bien la depresión ha sido estudiada en diversas vertientes como la medicina y la psicología, existen una serie de causas, que la mayoría de la población desconoce. Ello hace que las personas por ignorancia acudan a soluciones más fáciles como un antidepresivo. No es que la medicación sea mala. Sólo que muchas veces su uso tiene una motivación de querer escaparse de enfrentar lo que nos está perturbando de verdad. Es mucho más fácil tomar un antidepresivo que sentir y expresar aquello que nos está afectando. Solo que de esa manera el problema real es anestesiado mas no encarado.

Entonces ¿Qué es realmente la depresión, más allá de su definición psiquiátrica y sociológica? ¿Cuáles son estas causas que todos nosotros deberíamos conocer para poder enfrentarnos y prevenir su crecimiento?

La depresión es un fenómeno que consta de 6 pilares que inciden en ella. Comprendiendo y actuando sobre estas 6 causas es bastante probable recuperarse y gozar de una vida de mayor energía, plenitud y alegría. También es importante aclarar que ello no excluye el tratamiento psicofarmacologico con la persona deprimida.



Las 6 causas de la depresión:

1) Falta de expresión emocional:
Depresión es falta de expresión. La persona deprimida no se permite expresar la rabia, dolor, tristeza y miedo que está sintiendo o ha vivido por lo que suele "cubrir" estas emociones con una depresión. Bloqueadas estas emociones naturales, la persona deprimida impide que su energía vital circule libremente por su cuerpo, lo que hace que ella pierda su vitalidad. A su vez este bloqueo en el cuerpo lleva a la pérdida de sensibilidad con lo cuál también viene una incapacidad para sentir y expresar alegría, placer y amor. Y esta falta adecuada de expresión emocional es la causante de las depresiones, ansiedades y diversos trastornos psicosomáticos. Si nos permitimos llorar, gritar o expresar lo que estamos sintiendo, estaremos previniendo de caer en una depresión.

2) Asuntos irresueltos del pasado: Una depresión es el resultado de acarrear numerosas situaciones afectivas mal resueltas como duelos o peleas con nuestros padres durante nuestra infancia, conflictos con ex parejas y amigos donde no hemos podido expresar abiertamente nuestras necesidades emocionales y puntos de vista. Una persona depresiva ha estado en muchas situaciones familiares donde sus necesidades de amor, cuidado y protección no han sido debidamente satisfechas. Ese cúmulo de vivencias que no cerraron adecuadamente persiste en el inconsciente como una carga pesada que va succionando la energía y vitalidad de la persona. La depresión es una manera inadecuada de querer cerrar esa situación abierta. Por ello es fundamental aclarar y resolver aquellas situaciones pasadas que sentimos que quedaron irresueltas. Conversar, confrontar y expresar lo que sentimos con las personas involucradas en cuestión es una forma eficaz de limpiar estas heridas emocionales abiertas.

3) Relaciones interpersonales negativas: La persona depresiva suele adolecer de una red familiar y de amigos con los cuáles compartir amor, sinceridad, placer y diversión. Generalmente la persona depresiva tiene o ha tenido una relación conflictiva con sus familiares más cercanos donde ha habido descalificaciones y manipulaciones. Todo aquello que de alguna manera le ha impedido crecer y tornarse un adulto responsable y maduro. A veces la persona puede estar rodeada de familiares o tener una pareja para la cual es conveniente que ella este deprimida. De esa forma no crece y continúa siendo un "bebe dependiente. Construir una red de amigos sinceros junto a una relación adulta con nuestros padres nos da un soporte fundamental para encarar la vida y sus desafíos.

4) Falta de una actitud generosa en nuestra vida: La Biblia y otras corrientes místicas son unánimes al señalar que la depresión es una forma de egoísmo muy grande. La persona deprimida está tan absorta en sus propios problemas que no puede ni quiere mirar lo que puede dar a quienes la rodean. Una persona depresiva no ha sido cuidada adecuadamente. Por lo que al crecer ella se vuelca excesivamente hacia misma con la esperanza de poder sanar su herida. Sólo que esto es un proceso inconsciente que no la lleva a nada y la aísla de la realidad y del intercambio afectivo con los demás. La Biblia muestra a través de sus enseñanzas y preceptos que cuando estamos envueltos en proyectos donde damos con el corazón, el nivel de placer y plenitud en nuestra vida es tan grande que resulta muy difícil deprimirse. Dar generosamente nuestro tiempo, afecto y dinero a otros trae a nuestra vida diversas bendiciones de alegría, amor y abundancia.

5) Pensamientos y diálogos negativos: La persona deprimida esta llena de pensamientos, ideas y visiones presentes y futuras negativas. Ella tiende a descalificarse a sí misma como persona y a quienes la rodean, creyendo que nada vale la pena en su vida. De esta manera se auto impide tiene movilizarse hacia aquello que le da placer como un trabajo gratificante, una relación de pareja, amistades o diversión. Por lo que continua deprimida sin salir de su estancamiento emocional. Comenzar a aprobarnos y rodearnos de personas que nos den su apoyo y soporte es vital para romper este ciclo vicioso.

6) Árbol genealógico depresivo: Muchas veces las personas que padecen de depresión tienen familiares que han padecido del mismo trastorno. Cada generación familiar suele portar una serie de instrucciones o mandatos para actuar ante la vida. El depresivo ha internalizado inconscientemente instrucciones de generaciones anteriores para encarar la vida en forma inconsistente y evasiva. Por lo que aquellas cuestiones afectivas familiares que no han sido resueltas en una generación, son pasados a la siguiente pudiendo promover una depresión. Carl Jung, el famoso psiquiatra suizo, acostumbraba a decir que las heridas emocionales irresueltas en los padres, indefectiblemente eran pasadas a sus hijos y nietos, hasta que alguno de ellos tenía el coraje de enfrentarse a ellas y cerrar ese ciclo. Por eso es interesante investigar nuestro árbol genealógico y analizar cuanta influencia tienen en nosotros todavía el legado familiar.

La depresión es un trastorno que parece crecer en Argentina. Aunque también es algo más que un fenómeno creciente. La depresión contiene un mensaje que nos invita a dejar de escaparnos de aquello que tememos y comenzar a encarar nuestros desafíos y trabas para vivir una vida plena y abundante. La cuestión es que si su mensaje no es develado y aprovechado adecuadamente puede terminar en un consumo creciente de antidepresivos...y en una vida pobre y limitada.

Lic.Pablo Nachtigall
Psicólogo & Terapeuta en Bioenergética
Facilitador de meditaciones de Osho

Buenos Aires al diván - Parte I

"Un análisis psicológico de la ciudad y sus habitantes"



1º ENTREGA DE ESTE CAUTIVANTE ANALISIS PSICOLOGICO EFECTUADO POR EL LIC.PABLO NACHTIGALL DONDE SE ABORDARAN TEMAS QUE AFECTAN A LA CIUDAD Y SUS SUGERENCIAS PARA CRECER EN ESTE SENTIDO.

“EL PORTEÑO Y SU ADOLESCENCIA MANIFIESTA CON LA LIMPIEZA”
La presente nota es uno de los pocos intentos que han existido por efectuar un análisis psicológico integral de la ciudad de Buenos Aires y sus habitantes. Nuestra ciudad es bien conocida en el mundo por tener una cantidad significativa de psicólogos por habitante quedando en un tercer puesto detrás de Francia y los Estados Unidos. Los porteños tenemos una característica bien marcada: somos quejosos, sarcásticos y bien dados al humor ácido en lo que hace a referirnos hacia nosotros mismos. No es por casualidad que el tango ha nacido y se ha manifestado en su pleno apogeo en esta metrópoli: Somos dramáticos, pasionales y a la vez victimas del amor, condimentos infaltables en las letras del tango argentino. Estas mismas cualidades se revelan a la hora de conducirnos en nuestra vida diaria.

Una de las características más marcadas de Buenos Aires es la conducta adolescente de sus habitantes. ¿Que significa esto? Un adolescente va por su casa dejando todo desordenado. Sabe instintivamente que siempre habrá un adulto, sea mamá, papá o alguien que recogerá su ropa sucia y la limpiará. Lo mismo su cuarto, si no vean que cuarto de adolescente permanece mas de un día organizado…Estas actitudes pueden resultar irritantes pero forman parte del repertorio conductual del adolescente. Lo esperable es que los padres o adultos de la casa vayan colocando límites hasta que este comprenda gradualmente que el camino a la madurez implica hacerse responsable de sus cosas personales.

Todos los padres saben que es este un camino nada sencillo y lleno de momentos estresantes pero el esfuerzo bien vale la pena ya que así el adolescente aprende a cuidar sus espacios. Esto más tarde le será de inestimable ayuda para concretar sus emprendimientos en forma responsable e iniciarse con éxito en las relaciones humanas adultas.

Es interesante notar que es en esta ciudad de Argentina donde se producen la mayor cantidad de jóvenes que pasados los 25 años continúan viviendo en la casa de los padres hasta cierta edad como los 40. A este fenómeno se lo denomina “adolescencia tardía” y los especialistas coinciden en señalar que su causa fundamental es la falta de madurez de la persona junto a la falta de límites adecuados de los padres que desean continuar cuidando a su “bebé”.

Buenos Aires es una ciudad que tiene una fijación marcada con la etapa de la adolescencia. Sus habitantes tienen muchas de las características típicas de los adolescentes. Claro que esto es perfectamente normal para personas de cierta edad. Pero cuando se hace extensivo a los habitantes que han pasado con holgura la franja adolescente no deja de volverse un tema muy preocupante. Y sobretodo porque eso se traduce en sus hábitos de limpieza, de lo cual expondremos hoy en detalle.

Es muy común observar que el porteño promedio camina por la ciudad y tira cualquier papel o cigarro a la calle como si el guardárselo fuese un acto de extremada generosidad. Es decir, en vez de esperar a arrojarlo a un tacho de basura como correspondería, lo hace en la calle como si este fuese su patio personal. Algo que muy difícilmente haría en su casa. Tan solo, ¿Se imagina UD tirando el papel de un alfajor al piso de su casa, porque no encuentra el tacho?

Otra situación que también cuenta con la participación de la inmensa mayoría de los porteños es el asistir pasivamente a este espectáculo sin reprender a la persona o por lo menos intentar mostrarle lo errado de su conducta. La actitud manifiesta es que “eso no es asunto mío”, es decir la ciudad no es mi asunto, “si está sucia que los demás se hagan cargo”. O sea que el porteño no asume el cuidado de su ciudad, sus espacios públicos y verdes con el celo y amor que podría llegar a tener con su propia casa. Al contrario de otras ciudades del mundo, donde esta actitud de prservar y ciudar es bien vista, estimulada y controlada por autoridades y mismas personas que viven allí.

Y esta es precisamente la conducta adolescente que estamos analizando hoy en la ciudad de Buenos Aires. Si realmente el porteño no se preocupa por la limpieza y cuidado de su ciudad es porque piensa y cree, cual adolescente, que siempre habrá un adulto, un papá o mamá que recogerán sus desechos.

Lo interesante es que los adolescentes se enfurecen cuando les ponen los límites, pero luego, si ven firmeza y una lógica en esos limites, van aceptándolos y respetándolos. Mas tarde agradecerán por haber sido contenidos.

La realidad de grandes ciudades famosas por el cuidado de su limpieza es que así como se esmeran en cuidar sus espacios, hacen extensivo esto a otras obligaciones como el pago de sus cuentas y el respeto por las normas.

Buenos Aires es bellísima y late con una pulsión creativa y expresiva que es muy difícil encontrar en otras ciudades del mundo. Pero como un perfecto adolescente, es desorganizada, caótica y dada a conductas descuidadas.

En este análisis nos falta la otra parte en juego que es la autoridad. No seria este un análisis completo si no contemplásemos la responsabilidad de quienes detentan la ley. Políticos, jefe de la ciudad o municipios, policías. Todos estos actores combinados de manera más o menos organizada constituyen el otro lado, el que metafóricamente representan los padres en una familia. Justo es decir que precisamente este lado es el que más falla. Es difícil que los adolescentes, perdón, los porteños, respetemos las normas y cuidemos los espacios, si no tenemos en primera medida señales de autoridad o castigo al respecto.

No se trata de realizar la “dictadura de la limpieza” pero sin embargo es muy común ver la mirada impávida de policías frente a personas que arrojan desvergonzadamente los papeles a la calle como si fuese lo mas natural del mundo. Seguramente si las autoridades políticas emitiesen leyes de cuidado, controles y castigo junto a campañas publicitarias de preservación y concientización de la ciudad, sería muy difícil encontrarnos con los hábitos adolescentes mencionados anteriormente.

Realizar esto requiere una dosis de coraje y madurez que pocos políticos de la ciudad de Buenos Aires han demostrado hasta ahora. Asumir la autoridad y hacerla cumplir, siempre generará resentimiento en las personas. Esto es una ley observable en toda institución. Sin embargo sin ellas, no podríamos tener una coexistencia adecuada.

Si deseamos ingresar en el circulo de metrópolis “maduras” necesitamos comenzar a pedir, exigir y aceptar las normas que regulan el buen funcionamiento. Sin por ello convertirnos en “robots pasivos” sin capacidad de confrontar o reexaminar aquellas leyes que nos condicionan negativamente.


Algunos tips o sugerencias para trabajar tu conducta adolescente- porteña respecto a la limpieza de tu ciudad:

Arrojemos la basura en los tachos. Y si no hay uno cerca, guardemos el papel hasta arrojarlo donde se debe. Si tenés el hábito de tirar la basura donde corresponde, estas disciplinándote para ser mas limpio, ordenado y organizado para todas las áreas de tu vida.

Si vemos a alguien arrojar basura, o papeles despreocupadamente a la calle, animémonos a pedirle adecuadamente que arroje sus papeles al tacho, ya que la ciudad es nuestra casa también. Este hábito puede ayudarte a poner también límites adecuados en tu vida diaria ya que la falta de los mismos, es causante de una variedad de enfermedades psicosomáticas.

Asumí tu poder ciudadano exigiendo a las autoridades que hagan respetar las leyes. Esto podés manifestarlo a través del voto, entes de protección al consumidor, etc. Acostumbrate a ser un jugador activo y maduro en tus acciones en vez de ser el “eterno adolescente quejumbroso”. Cuanto mas asertivo seas en expresar lo que no te gusta y deseas para tu vida, más oportunidades de placer y bienestar estarás generándote para vos y tu entorno.

Aprovecha para disfrutar de los espacios verdes y energizarte con ellos. La energía de nuestra ciudad sin una adecuada descarga, genera toda clase de trastornos psicosomáticos.

Organiza, limpia y ordena más a menudo tu propia casa. Es una ley del Feng Shui muy conocida que cuanto mas limpieza y orden, mayor será la energía que dispondremos para nuestra vida. Y eso hará que tengas más conciencia de lo importante que es mantener limpia nuestra ciudad. Por otra parte dejarás de ser una adolescente para convertirte en un adulto, requisito indispensable para una vida más potente y gratificante.


En las siguientes entregas de artículos, seguiremos abordando puntualmente temas que nos afectan y como podemos cambiar esto, trayendo una nueva calidad de vida a Buenos Aires.